Periodista anuncio
“…su figura se ha convertido en un activo muy reclamado por anunciantes que desean asociar su marca a una fuente de credibilidad.”
“Los códigos deontológicos lo rechazan, pero no hay ley que lo prohíba!”
«Un periodista nunca puede ser la cara de un producto. ¿Cómo informa luego del mismo si ha de decir algo negativo? Su independencia queda en entredicho.»
(Fuente: 233grados.com)
ÉTICA.- ¿Es ético que el rostro de un informativo protagonice un spot publicitario? ¿Creéis que entrando en este juego pierden en un minuto lo que han ganado durante meses (o años) al frente de un informativo; la credibilidad? ¿O va en función del producto que anuncian?
¿Y es que qué pasaría si Susanna Griso tuviese que informar acerca de errores en los controles sanitarios de Danone mientras, entre información e información, aparece anunciando las virtudes de Actimel?
¿O si Sara Carbonero, la nueva chica Pantene, nos informase del riesgo de alopecia de ciertos champús, publicitando a continuación lo suave que te deja el pelo Pantene?
Pues probablemente pasaría lo que pasó con Matías Prats e ING en el año 2008, cuando los rumores sobre la mala situación por la que pasaba el banco holandés llegaron a los parqués europeos.
Todo los informativos se hicieron eco de la noticia, y A3 no podía ser menos. Pero había un problema, y es que Matias Prats era la cara y voz de ING en España. ¿Cómo dar la noticia de la mala situación de ING y luego salir anunciando sus maravillosos productos y solvencia?
Solución: Matías optó por no informar sobre el tema – silencio absoluto – y que fuera su segunda de a bordo, Mónica Carrillo, quien diera la información.
Visto lo visto, ¿credibilidad y publicidad pueden ir de la mano? En los informativos de hoy en día, cada vez más sensacionalistas, parece evidente que sí.
Todo vale por la publicidad. Informar ya informarán otros.








October 16th, 2010 at 13:46
Se puede ampliar la idea, a los semi periodista amateurs, los blogeros que en alguna ocasión recibimos productos para que hablemos de ellos, en mi caso alguna empresa me envia sus novedades para que las pruebe y hable de ellas.
La publicidad Via Adsense o similares como no la controlamos es más fácil de digerir a nivel ético, pero si una empresa compra publicidad vía este producto de google, y nosotros hablamos de ella en el blog es bastante fácil que por contextaulización ese anuncio acabe en nuestro blog, quedando algo extraño tanto si hablamos bien como si lo hacemos mal de él.
Nada que me he puesto a pensar …
Muy interesante reflexión Blai.
October 16th, 2010 at 14:52
Hola Maurici!
En el caso de los blogueros, como bien apuntas nos encontramos con 2 tipos de prácticas: el post patrocinado y la publicidad en el propio blog.
En cuanto a la publicidad en el blog, es el propio medio el que la lleva (tu blog; o la cadena, en el caso de las TVs), pero no eres tu personalmente el que te posicionas sobre dicha publicidad o producto.
En el otro caso sí te posicionas, escribiendo una entrada dedicada única y exclusivamente a hablar del producto en cuestión. Y aquí ya entra la ética de cada uno de opinar críticamente acerca del producto (para bien o para mal) o, por el contrario, adularlo sin reparo alguno (opción fácil y, por desgracia, más extendida).
Imagino que a todos nos puede llegar a “pervertir” la publicidad. “El hombre que no tiene precio, es que no vale nada”, dijo un banquero.
Records!