Periodista anuncio

“…su figura se ha convertido en un activo muy reclamado por anunciantes que desean asociar su marca a una fuente de credibilidad.”
“Los códigos deontológicos lo rechazan, pero no hay ley que lo prohíba!”
«Un periodista nunca puede ser la cara de un producto. ¿Cómo informa luego del mismo si ha de decir algo negativo? Su independencia queda en entredicho.»
(Fuente: 233grados.com)

ÉTICA.- ¿Es ético que el rostro de un informativo protagonice un spot publicitario? ¿Creéis que entrando en este juego pierden en un minuto lo que han ganado durante meses (o años) al frente de un informativo; la credibilidad? ¿O va en función del producto que anuncian?

¿Y es que qué pasaría si Susanna Griso tuviese que informar acerca de errores en los controles sanitarios de Danone mientras, entre información e información, aparece anunciando las virtudes de Actimel?
¿O si Sara Carbonero, la nueva chica Pantene, nos informase del riesgo de alopecia de ciertos champús, publicitando a continuación lo suave que te deja el pelo Pantene?

Pues probablemente pasaría lo que pasó con Matías Prats e ING en el año 2008, cuando los rumores sobre la mala situación por la que pasaba el banco holandés llegaron a los parqués europeos.
Todo los informativos se hicieron eco de la noticia, y A3 no podía ser menos. Pero había un problema, y es que Matias Prats era la cara y voz de ING en España. ¿Cómo dar la noticia de la mala situación de ING y luego salir anunciando sus maravillosos productos y solvencia?
Solución: Matías optó por no informar sobre el tema – silencio absoluto – y que fuera su segunda de a bordo, Mónica Carrillo, quien diera la información.

Visto lo visto, ¿credibilidad y publicidad pueden ir de la mano? En los informativos de hoy en día, cada vez más sensacionalistas, parece evidente que sí.
Todo vale por la publicidad. Informar ya informarán otros.