Ya sea por placer o por negocios, muchos de nosotros nos hemos alojado alguna vez en un hotel. Al entrar al lavabo de la habitación y ver esos magníficos jabones, toallas, albornoces, etc., tengan muchas o pocas estrellas, en todos ellos se despierta en nosotros un mismo pensamiento: ¡¡Me lo llevo!!

Seguramente en esta época de crisis profunda en la que vivimos, si tenemos la suerte de poder hacer vacaciones y la suerte aun más grande de poder hacerlas fuera de nuestra ciudad habitual (por lo de cambiar de aires), el pensamiento anterior (¡¡Me lo llevo!!) se haga más presente y amplio, para aprovechar al máximo hasta el último euro invertido en tan preciadas vacaciones.

Soap Steal

Scott Carmichael es un experto viajero que comparte sus experiencias en el blog de viajes Gadling.com. En los últimos 47 hoteles en los que ha estado se le ocurrió preguntar a cada uno de ellos cuales eran los objetos que más se llevaba la gente tras su estancia. Y el resultado es el siguiente:

  1. Toallas
  2. Ropa de cama
  3. Cubertería, accesorios de cocina y del servicio de habitaciones
  4. Productos de baño: como secadores e incluso toalleros!
  5. Gadgets electrónicos: televisores, reproductores de DVD…
  6. Muebles y bombillas: papeleras, espejos, cuadros…
  7. Señales de todo tipo
  8. Objetos inverosímiles: como un aparato de aire acondicionado de 150Kg!

Hay ciertos objetos que solo por el mérito de habérselos llevado sin que se dieran cuenta, ya merecen un reconocimiento e incluso que se lo queden con total derecho!

En mi caso he de confesar que suelo llevarme los jabones del baño de aquellos hoteles en los que me alojo. La mayoría se me acumulan en casa hasta que los tiro, pero la verdad es que esos envases de uso individual van de perlas para cuando sales de viaje o para llevártelos al gimnasio.

¿Y tú? ¿Alguna vez te has llevado algo de un hotel?