Interesantísima entrevista la que publicó El Periódico de Catalunya el pasado 17 de junio a Manolis Kogevinas, codirector del Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL), que estudia la composición y calidad del agua que llega a los grifos de Barcelona.

Algunas de sus contundentes afirmaciones:

  • El agua de Barcelona es una de las 3 peores de Europa Occidental.
  • En Francia, Gran Bretaña o Alemania tienen cinco veces menos concentración de THM que aquí.
  • El agua de Barcelona es legalmente potable, pero eso no significa que sea saludable.
  • Barcelona debe tener agua de mejor calidad.
  • Hemos de bajar los niveles de THM porque sí son cancerígenos a largo plazo.
  • Los gobiernos aplican con retraso lo visto en investigación.
  • Beber agua envasada no evita todos esos compuestos químicos, ya que los THM pasan a través de la piel al ducharte, los inhalas cuando respiras y los tragas si bebes agua del grifo.
  • El acto más arriesgado es nadar en una piscina clorada. Las piscinas se pueden desinfectar de otra forma distinta.

No es cuestión de alarmar al personal, pero sí de hacer públicas las deficiencias que padecemos y que hasta ahora desconocíamos. Hasta hoy el único problema del agua era la poca que teníamos. Ahora resulta que el problema no sólo es la poca que tenemos sino la mala calidad con que nos llega a casa.

Escuchemos más a nuestros investigadores.