Este era el título de la ponencia que cerraba ayer la primera jornada del día del emprendedor (acaba hoy), y que presentó Manuel Campo Vidal.

Empezó la charla como empiezan aquellos chistes de un americano, un francés y un español, donde el español siempre es el que sale más mal parado de los tres. En este caso, como no, el español también fue el que salió más mal parado.

Mientras al chico americano o a la chica francesa le enseñan des de pequeños a comunicar y participar de las clases, el español se avergüenza de salir a la pizarra e incluso cree que el profe tiene algo personal contra él, al hacerlo salir delante de sus compañeros.

Según Manuel Campo Vidal, la asignatura pendiente de este país es la comunicación. Tenemos una mediocridad comunicativa, en general. Reclama que en las empresas, aparte de realizar cursos para mejorar la productividad, etc., se invierta tiempo y dinero en desarrollar las habilidades directivas de sus empleados.

Puso un ejemplo muy gráfico (y totalmente verídico) del americano que va patinando por la calle y se pega un mamporrazo. Seguidamente se levanta y mira a ver qué puede haber sucedido: un bache, un mal gesto, un resbalón, etc., y comprueba que no se ha hecho daño.
En cambio el español se cae y lo primero que hace es mirar a su alrededor a ver si con suerte no lo ha visto nadie.

Las grandes empresas (pone el ejemplo del Corte Inglés) no tienen demasiado problema si sus directivos no saben comunicar, ya que la publicidad en la gran empresa ayuda a tapar las deficiencias comunicativas de sus directivos (fantástico titular).

Los principales errores que dice cometemos al comunicar son:

  • Improvisación
  • Hablar demasiado (diluye el mensaje)
  • No escuchar
  • No haberse preparado el primer minuto

Y las recomendaciones:

  • Hablar en titulares
  • Los gestos cuentan y la primera impresión también.

Lamentablemente no se abrió turno de preguntas…hubiese sido interesante preguntarle, como ex-director y ex-vicepresidente de A3, la opinión que le merece el ejemplo que nos da la TV a la hora de comunicar: pienso en cualquiera de los shows rosas y veo que practican y fomentan todos los errores anteriores (improvisación, hablar demasiado, no escuchar, no haberse preparado el primer minuto…ni el último), mientras que el genero de la entrevista clásica, donde sí podríamos aprender a comunicar, prácticamente ha desaparecido de las parrillas de televisión.

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