Ayer por la tarde asistí a un curso de conducción eficiente subvencionado por la Generalitat de Catalunya (gracias Rafa por el aviso).

Se está realizando en diferentes autoescuelas de toda Catalunya, con la voluntad de que nos sirva, a los conductores, para mejorar nuestra conducción, haciéndola menos agresiva y consumista y mas ahorrativa y ecológica.

A lo largo de los últimos 20 años, la tecnología en motores y aerodinámica ha evolucionado mucho, permitiendo reducir el consumo energético entre un 25% y un 40%. Sin embargo, lo que hemos aprendido muchos de nosotros como conductores no tiene en cuenta estas mejoras tecnológicas.

Es por eso que la conducción eficiente nace para adaptar nuestra conducción a nuevos motores que están preparados para consumir mucho menos.

En términos numéricos podemos llegar a reducir un 20% el consumo de carburante con una conducción eficiente. Otras cifras interesantes:

  • Cuando, llevando una marcha, no se pisa el acelerador y el vehículo circula a mas de 20 km/h, el consumo de carburante es nulo. –> Contrariamente a lo que muchos piensan, en punto muerto sí consume.
  • De la energía contenida en 1 litro de gasolina, el 62% se pierde por fricción y calor en el motor, el 17% por la marcha en ralentí y el 6% por el rozamiento con la transmisión, quedando solo un 15% para mover el vehículo.
  • Una mala colocación de la carga (usando baca) tiene un efecto de aumento en el consumo entre un 7’5% y un 39%.

Algunos consejos para conducir de una manera más eficiente:

  • Circular con la marcha más larga posible.
  • Cambiar de marcha entre 2.000 y 2.500 revoluciones en motores de gasolina, y entre 1.500 y 2.000 en motores diésel.
  • En procesos de desaceleración, se tiene que reducir la marcha lo más tarde posible.
  • Nunca se debe bajar una pendiente en punto muerto, porqué:
    • Se incremente el consumo de combustible al circular en ralentí.
    • Es extremadamente peligroso al someter a los frenos a un mayor esfuerzo y desgaste.
  • Si se prevé que una parada sea superior a los 60 segundos, es recomendable parar el motor. –> Este punto lo encuentro algo exagerado. De ser así, en muchos semáforos tendríamos que parar el motor.

Contrariamente a lo que me imaginaba, las clases (4 horas en 1 misma jornada) son eminentemente prácticas. Junto al instructor, los 3 que participábamos empezamos conduciendo 25 minutos cada uno, anotando el consumo total y el tiempo empleado.

Seguidamente, nos pasaron un vídeo en el que se profundizaba más en los aspectos anteriores que os he comentado. Finalmente, nos volvíamos a subir al coche 25 minutos más cada uno y conducíamos aplicando los consejos recibidos, bajando considerablemente el consumo total y, curiosamente, reduciendo el tiempo empleado en recorrer los mismos kms.

La nota divertida de la jornada la puso uno de los otros 2 participantes, un conductor de TMB, los autobuses de Barcelona. El recorrido lo hizo por la misma zona por donde conduce diariamente el autobús, y la gente, al verlo vestido con la indumentaria de trabajo y metido en un coche de autoescuela, se quedaba boquiabierta pensando si es que había perdido todos los puntos o es que a los de TMB se les había colado un conductor sin carnet. ;)

Recomiendo a todo aquel que viva en Catalunya (desconozco si en otras comunidades lo hacen) que se apunte al curso, y así conseguir entre todos aprender a conducir más racionalmente.