Si con la gala de ayer (Salvemos Eurovisión) lo que quería TVE1 era resucitar el festival y convertirlo nuevamente en lo que fue antaño, todo un acontecimiento televisivo, lo ha conseguido.

Y lo ha conseguido muy a pesar de Uribarri, que empezó aplaudiendo la participación de Chikilicuatre en la gala como sano ejercicio de humor, pensando que no era más que eso, unos momentos de humor de la gala. Pero acabó intentando influenciar a los espectadores para que votaran a grupos mas tradicionales, después de enterarse entre bambalinas que Chikilicuatre estaba arrasando en los votos.

Hay que felicitar a Buenafuente y su equipo por crear al personaje, a toda la comunidad internauta por auparlo hasta cotas de audiencia que solo con la televisión no se hubieran alcanzado y a TVE1 por permitir que ganara.

Y es que, ¿cuantos programas utilizan hoy en día el lucrativo negocio de los votos vía SMS o llamada telefónica? ¿Y cuantos de esos sacan al notario de turno para que certifique los votos recibidos? ¡¡Ni uno!!

Así que si hubiese ganado otro no nos habríamos enterado.

¿Quién recuerda el nombre del último participante español en el festival de Eurovisión? ¿Y el del 2006? ¿2005?

Probablemente, el primero que nos venga a la cabeza sea el de Rosa (¡¡hace 6 años!!), después de convertirse en el fenómeno televisivo de aquellos inicios de Operación Triunfo.

Si se buscaba un golpe de efecto, sin duda se ha conseguido.