Me encuentro en la tierra del cochinillo: Segovia. Mañana (hoy ya) celebramos la jornada de Polígonos en Red Segovia en el Hotel Los Arcos, a 10 minutos andando del acueducto de Segovia.

Esta noche ha tocado cenita en el Mesón de Cándido. Sí, lo sé, seguramente sea el sitio mas turístico de Segovia donde comer cochinillo y quizás los haya mejores. Pero el acueducto también es el lugar turístico por excelencia de esta ciudad, y no por ello hay que dejar de ir.

En el viaje de ida desde Barcelona (vía Madrid en avión y luego coche hasta Segovia) me ha dejado intrigado un caramelo que me han ofrecido en el vuelo de Spanair. Últimamente estoy algo sensible con el tema de las fechas de caducidad de los productos alimentarios, sobre todo desde que regresé este verano de mis vacaciones en Turquía, donde mas de la mitad de los restaurantes donde ibamos nos ofrecian envases con la fecha de caducidad ya vencida.

El caso es que he mirado y remirado el caramelo de Spanair y no he visto la fecha de caducidad por ningún lado. Os puedo prometer que no existía. Y mi duda es: ¿por pequeño que sea el producto alimentario, no es obligatorio indicar la fecha de caducidad de dicho producto?