Se trata de un espectáculo con mucho colorido.
Seguramente es su punto fuerte y lo que hace que los occidentales nos sintamos atraídos visualmente.

Por lo que respecta a la representación, deja bastante que desear. Mucha gente en el escenario y no demasiado bien coordinados.

El espectáculo queda un poco frío ya que los bailes se suceden uno detrás de otro sin llegar a saber el simbolismo o lo que representan cada uno de ellos.