Flojo comienzo para una obra que no acaba de conseguir encadenar demasiadas escenas divertidas.

Sin duda, el segundo monólogo es el mas trabajado y el que mas risas produce.

Por el contrario, el primero se hace pesado y hace temer una obra aburrida.

El toque argentino es vital en la obra. Los mismos monólogos interpretados por un actor de aquí dejarían mucho que desear.