A lo largo de este año 2010, las tarjetas de los diferentes bancos van a incorporar un chip para que, en teoría, sean más cómodas y seguras en nuestras compras.
Tengo mis dudas de que las tarjetas con bandas magnéticas ofrezcan menos seguridad que las que llevan chip. Si bien es cierto que la copia de la información del chip es más difícil que la de la banda magnética (que no imposible), el hecho de tener que introducir tu PIN rodeado de gente y para cada compra creo que debilita enormemente la seguridad de las tarjetas con chip.
En un escenario con lectores móviles en el que tu tarjeta no desaparece de tu vista en ningún momento (eso sí es un avance), la copia de la banda magnética es mucho más complicada y, por tanto, más seguro que tener que introducir el mismo PIN con el que vas al cajero a sacar dinero rodeado de gente en un bar, tienda, etc.
¿Acaso alguno de nosotros introduciríamos el PIN en un cajero en esas mismas condiciones y con tanto mirón? ¡Seguro que no!

Siguiendo con el tema del chip, hoy mismo he recibido una carta de la Caixa en la que me he encontrado con 2 nuevas tarjetas de crédito. Una de ellas sustituye mi tarjeta (que caduca dentro de 3 años!), al incorporar el famoso chip. La otra, una American Express que, según la Caixa, es gratuita, y que nunca he pedido! (El trabajo será ahora mío para darla de baja)
Al dirigirme a su página web para buscar información acerca de dicha tarjeta, me he encontrado con la ya temida “sorpresa” de que la American Express es gratuita el primer año, pero a razón de 30€/año los sucesivos años. Y no solo eso, la Visa Classic ha aumentado su mantenimiento anual a 47€/año (antes de incorporar el chip estaba alrededor de unos 30€/año)!
Y yo me pregunto: ¿qué tipo de mantenimiento anual requiere un trozo de plástico?
Hace más de 3 años que no piso una sucursal de la Caixa; Todo lo hago por Internet; No recibo papel; No tengo libreta; No pido tarjetas nuevas hasta que caducan; Pago la mayoría de cosas con tarjeta…Entonces, porque la Caixa (y otros) se dedican a fastidiar a este tipo de e-clientes si solo damos que beneficios?
¿Qué sentido tiene cobrarme cada año el supuesto mantenimiento de una tarjeta por la que se beneficia la Caixa cada vez que la entrego en algún comercio, aplicándoles tasas de entre el 0,25% y el 3%?
Ya empiezo a estar un poquito harto del maltrato que recibimos de ciertas entidades financieras a las que no les ha dado la gana de evolucionar, y siguen tratando a todos los usuarios por igual, sean e-clientes o no, en vez de modernizarse y adaptar sus servicios a los nuevos tiempos, más digitales que nunca.
Siguen con enormes y pesadas estructuras organizativas, con un excesivo volumen de sucursales y, eso sí, recurren a los fondos públicos para mantenerse a flote, aun siendo entidades privadas.
¡No nos toméis más el pelo, por favor, y haced una banca más cívica, social y moderna!